Campaña Continental contra el ALCA

quito3_smallManifiesto de las mujeres ecuatorianas contra el TLC
Por un país soberano, sin pobreza, sin violencia
Estamos atravesando  una coyuntura decisiva para el país, en la que se conjugan los empeños de imposición del Tratado de  Libre Comercio con los Estados Unidos de Norteamérica, y las presiones para envolvernos en el conflicto vecino, en el Plan Colombia.

Hace un año expresábamos nuestra exigencia de ser consultadas para decidir sobre el TLC. Considerábamos que el gobierno de entonces era el menos legítimo para adelantar esas negociaciones y hacer acuerdos adversos en nombre de todo el país. El cambio de gobierno, fruto de la rebelión forajida, se  basó en un compromiso que, entre otros puntos, priorizaba la  consulta sobre el TLC. Dicho compromiso se ha dejado de  lado, y hoy se pretende someter al país a un instrumento cuyos  verdaderos alcances ponen en riesgo nuestra existencia como  Estado y pueblo soberanos, bloquean procesos de auténtica  integración, y anulan posibilidades de desarrollo, al llevar al  extremo un modelo de depredación económica, social, cultural y  ambiental.

Nuestra situación como actoras económicas en persistente desventaja, como ciudadanas con derechos pendientes, nos alertan sobre los impactos que se ciernen sobre las mujeres con este Tratado, que se promociona con engañosas ofertas de ampliación de mercados. Así:

* En el campo y las ciudades se eliminarán unidades productivas medianas y pequeñas -precisamente las que registran mayor presencia de  mujeres-. Se ahondará la expulsión de fuerza de trabajo que alimenta  migraciones del campo a las ciudades, y hacia países del norte. Los  ‘nuevos’ empleos serán pocos y precarios, generalizando una flexibilización  laboral regresiva, según el modelo ‘maquila’ que desconoce derechos de  las mujeres.

* La apropiación privada, vía patentes, del patrimonio colectivo generado  especialmente por mujeres indígenas y campesinas durante siglos:  semillas, artesanías, prácticas curativas, constituye una abusiva  expropiación con letales efectos en las capacidades productivas, la  soberanía alimentaria y la calidad  de vida. Al mismo tiempo, nuevas  exigencias sobre patentes de medicamentos, con afán de lucro desmedido,  llegan a  contradecir los acuerdos de Doha que garantizan la producción  de  medicinas básicas.

* De especial peligro es la privatización de recursos estratégicos como  fuentes de agua y páramos, que pasarían a ser manejados como una  mercancía más, lo mismo que de los servicios  básicos (agua, luz,  telecomunicaciones, educación, salud); esto  generará más exclusiones y  privación de derechos,  especialmente de las mujeres, obligadas a pagar  por todo e  incrementar nuestro trabajo para la producción y para el  cuidado  de familias y comunidades.

* El TLC impondrá una normativa por encima de la  Constitución, la legislación e instituciones públicas. El Estado  ecuatoriano no podrá así  dictar políticas soberanas y en ese  marco trabajar en pro de la igualdad de  género.

* La agenda ‘comercial’ del TLC está conjugada con una  agenda de  seguridad y militar, enorme amenaza para la paz y la democracia, con  costos siempre mayores para las mujeres.

Por eso, en este día reafirmamos nuestra demanda de consulta democrática sobre el TLC, y exigimos una política firme y soberana para terminar con la Base de Manta y no  involucrarnos en el Plan Colombia. Unimos nuestra voz con  todas las mujeres del mundo que decimos No a la Guerra y  pedimos el fin de la invasión a Irak.

NO TLC CON EE. UU., NO PLAN COLOMBIA, NO A LA GUERRA!

Mujeres de ECUARUNARI-CONAIE
Red de Mujeres Transformando la Economía -REMTE-
Marcha Mundial de las Mujeres – Ecuador
FEDAEPS